sábado, 23 de mayo de 2015

“Bene qui latuit, bene vixit”





Por supuesto que no tengo una memoria prodigiosa ni una biblioteca tan importante como para poder confirmarle si esta frase (“Bien vive quien acierta a vivir en la oscuridad”) la dijo OVIDIO o un calamar belicoso. Pues como usted sabrá, la famosa “tinta” de estos pseudo literatos marinos no es más que el arma defensiva que poseen para hacerse humo (perdón: tinta) frente a sus enemigos. ¿Que por qué le cuento esto? Para confesarle que por más que uno sepa estas cosas interesantes, jamás podrá cocinar calamares en su tinta si no tiene la suficiente valentía y humildad de preguntarle al pescador de cabecera: “¿DÓNDE TIENEN EL FRASCO DE TINTA LOS CALAMARES?” Recién entonces descubrirá que por más que la vecina de enfrente le asegure que la tienen en sus hermosos ojazos negros, la verdad es otra. “La verdad: la única cosa para la cual no hay grados, sino perpetuos desgarrones y rupturas” (RUSKIN). Tome con la mano izquierda el cuerpo del calamar y con la derecha sujete bien la cabeza. ¿Listo? Ármese entonces de coraje y sin dar grititos ni traumatizarse (“La cobardía es el miedo consentido; el valor es el miedo dominado”. LEGOUVE) dé un golpe de derecha para vaciar la izquierda. Resultado: aunque del otro lado habrá quedado lo mejor (el cuerpo del calamar), adherido a la cabeza habrá salido el relleno en forma de huso (¡aj!). Y, a lo largo de esta especie de estómago para ignorantes, usted descubrirá una especie de cintita oscura o hilito gordo o que se yo que; es la famosa “bolsita de tinta” de los calamares. Bastará que usted la levante de un extremo para que enseguida se desprenda. Y bastará que la pinche para que se dé cuenta que no le miento. ¿Qué sería de nosotros si no dialogáramos con nuestros proveedores? “La sabiduría de la vida es siempre más profunda y más vasta que la sabiduría de los hombres” (GORKI).




viernes, 22 de mayo de 2015

Pan alemán




Ingredientes

(para dos panes chicos)

Esponja

Levadura prensada, 12g
Azúcar, 1 cdita
Harina, 1 cda panzona
Agua tibia, 1/3 de taza

Masa

Harina, 250g
Azúcar, 1 cda con pancita
Extracto de malta, 1 cdita
Leche tibia, 1/3 de taza
Cerveza, 70cc
Margarina, 1 cda (blanda)
Sal, 1 cdita
Manteca derretida, 2 cdas


Preparación

1. Prepare la “esponja de levadura”, como indicamos en otras recetas, con la levadura prensada, la cucharadita de azúcar, la cucharada panzona de harina y el 1/3 de agua tibia. Deje fermentar.
2. Ponga en un bol: la “esponja de levadura”, los 250 gramos de harina, el extracto de malta diluído en el 1/3 de leche tibia, la cucharada de azúcar, la margarina blanda y la sal.
3. Una todo agregando de a poco la cerveza hasta obtener un bollo bien tierno.
4. Vuelque sobre la mesa y amáselo hasta obtenerlo bien liso.
5. Divida la masa en dos y de a cada bollo forma de cilindro gordo. Afínele apenas las puntas (¿recuerda cómo eran los “panes alemanes”?).
6. Colóquelos sobre una placa, hágales en la panza 3 cortes paralelos superficiales, tápelos flojamente y déjelos leudar bien.
7. Encienda el horno al máximo y apoye en el piso de éste un jarro grande con agua.
8. Coloque los panes y cocínelos, graduando el horno a moderado, hasta que estén doraditos.
9. Al retirarlos, y en caliente, píntelos con manteca derretida.


jueves, 21 de mayo de 2015

Dulce de leche enrejado






Dulce de leche enrejado




1. Aplastar sobre la mesa, hasta deshacer bien, como una crema: 100 gramos de manteca, 1 yema y
2 cucharadas de azúcar molida. Recién entonces agregarle harina de a poco (más o menos 1 taza) hasta obtener una masa muy blandita y suave, que se pueda estirar (si le ponemos mucha harina, se hace migas y se rompe).




2. Estirar la masa sobre la mesa muy enharinada dejándola de ½ cm de espesor. Invertir sobre ella el molde para tarta donde haremos el enrejado, y recortar un círculo que sea un poquito más grande que la superficie del molde. Los recortes de masa los uniremos, volveremos a estirar y cortaremos en tiras de 1 cm de ancho. Y en discos chiquitos, cortados con la base de una boquilla de decorar.




3. Con el disco de masa, forrar el molde de tarta, previamente enmantecado y enharinado. No importa si la masa se rompe, pues presionando con las manos enseguida se une. Tratar de que cubra el molde perfectamente, sin dejar ningún lugar libre y procurando que la masa llegue bien hasta el borde del molde. Entonces, sí: rellenar la tarta con una capa abundante de dulce de leche.




4. Decorar la tarta cruzando sobre el dulce de leche las tiras de masa. Primero, una capa de tiras verticales, distanciadas entre sí. Luego, otra capa dispuesta en sentido contrario (es decir: perpendicular a la primera), a fin de formar el enrejado y dejar ver el  dulce de leche. (Si las tiras se rompen, añadirlas colocando un pedacito al lado del otro, directamente sobre el dulce).

 


5. Por último, terminar el borde de la tarta en forma prolija, pegándole, ligeramente encimados, los disquitos de masa. Pincharlos con un palillo o tenedor (como si perforaras botones) y cocinar en horno caliente primero y más suave después, hasta que la superficie esté como para comerla: dorada y crocante. Retirarla del horno, dejarla enfriar y recién entonces dividirla en porciones. Cuando la pruebes, seguro que exclamarás: “¡La ‘pastafrola’ ha muerto! ¡Viva el ‘enrejado’!”

¡Gracias, Susana!



miércoles, 20 de mayo de 2015

Torta de coco expréss


El título no será muy original que digamos... ¡pero es auténtico! La masa y el relleno se hacen en un abrir y cerrar de ojos (bueno... un poco más). Y la cocción lleva aproximadamente 15 minutos. Una solución ideal para convidar a los amigos que se invitan solos a tomar el té...


Lo que lleva:

La masa:

  • Yema UNA
  • Azúcar DOS CUCHARADAS PANZONAS
  • Manteca blanda 100 GRAMOS
  • Esencia de vainilla UNA CUCHARADITA (O A GUSTO)
  • Harina UNA TAZA APROXIMADAMENTE

El relleno:

  • Coco rallado seco TRES CUARTOS DE TAZA Y CANTIDAD EXTRA PARA ESPOLVOREAR
  • Azúcar TRES CUARTOS DE TAZA
  • Huevos 3
  • Esencia de vainilla UNA CUCHARADITA (O A GUSTO)

Varios:

  • Crema chantilly UNA TAZA
  • Kinoto UNO
  • Hojitas verdes PARA DECORAR
  • Crema chantilly mezclada con una cucharada de cacao TRES CUARTOS DE TAZA

PASO 1 (3 MINUTOS)

Coloque la harina sobre la mesa. Haga un hueco en el centro y ponga en el la yema, el azúcar, la esencia de vainilla y la manteca. Aplaste los ingredientes del centro hasta convertirlos en una pasta. Incorpore rápidamente la harina y una todo hasta lograr una masa tierna. No trabaje demasiado la masa. Si hiciera falta, agregue un poquito mas de harina.

PASO 2 (5 MINUTOS)

Aplaste con el palote ligeramente la masa (sobre mesa enharinada) y colóquela dentro de una tartera con fondo o aro lateral desmontable, previamente enmantecada y enharinada. Presione la masa dentro del molde, estirándola con la punta de sus deditos enharinados, a fin de forrarlo con un espesor parejo. Recorte y deseche los excedentes de los bordes para que queden bien prolijitos.

PASO 3 (5 a 7 MINUTOS)

Pinche totalmente la masa cruda con un tenedor, incluyendo los bordes. Sujete las paredes de la tarta cruda con una banda de papel aluminio para evitar que se caigan durante la cocción. Cocine la masa en horno medio sólo unos minutos, el tiempo mínimo indispensable hasta que la masa se note sequita. Retire la tarta del horno y deseche la banda de papel aluminio.

PASO 4 (3 MINUTOS)

Mezcle en un bol el coco rallado, el azúcar y los 3 huevos. Perfume con la esencia de vainilla. Una todo con batidor de alambre para dispersar el coco.

PASO 5 (15 MINUTOS)

Rellene la tarta con la mezcla anterior y cocínela en horno moderado hasta que el relleno este firme, pero húmedo (clávele un palillo: debe salir limpio). Retire del horno, deje enfriar y desmolde. Cubra la tarta con coco rallado y, en el borde, trace una guarda alternando chantilly blanca y marrón (mezclada con cacao). ¿La florcita? Un kinoto cortado hasta la mitad en 4 gajos. Las hojas… ¡son de mi jazmín!


martes, 19 de mayo de 2015

Croustis




Gracias, Mabel Zanella, por esta receta que hacía tu abuelita y crees que es de origen veneciano. No la conozco con el nombre de “croustis”. Pero leyendo la fórmula descuento que debe ser deliciosamente crocante, como para alargar la rueda del mate. Se trata de una masa hecha con 380g de harina, 4 cucharadas de azúcar, 2 de grappa, ralladura de limón, apenitas de sal, 50g de manteca derretida y 4 huevos. Se estira finita como papel de seda, se corta en trozos, se fríen sin encimar, se escurren y… ¡glup!



lunes, 18 de mayo de 2015

Galletitas saladas


                                      

¿Cambiamos de tema? Acabo de probar el nuevo puré de papas envasado que sacó Knorr. Realmente una fórmula equilibrada y perfecta: ¡10 puntos! Cuando lo hice, aparte un poco del puré e inventé estas galletitas salada, aptas para cualquier brindis: 100 gramos de puré, 50 gramos de manteca (o margarina), pimienta, un poco de orégano (o el sabor que prefiera) y 100 gramos, aproximadamente, de harina leudante. Única recomendación: masa finita, cortapastas chiquito… ¡y al horno hasta secarlas bien! ¡Glup!

 

domingo, 17 de mayo de 2015

Sandwiches polacos







¡A otra cosa! ¿Conoce los “sándwiches polacos”? Recuerde que “Tener conciencia de la propia ignorancia es un gran paso hacia el saber”. A mí me los enseñó a hacer DELIA MARTÍNEZ (si le cuento que es mi cuñada no me creerá que es una de mis mejores amigas…) y aunque me indicó donde podría encontrar la receta con los ingredientes exactos, yo le sugiero que usted los haga “a ojo”, como los hizo ella: ¡resultan mucho más ricos! Aplaste el contenido de una lata de sardinas con 2 cucharadas de manteca y el jugo de 1 cebolla chica. A esto agréguele queso blanco (tipo Saavedra o petit suisse), sal, pimienta, y la suficiente cantidad de mostaza, hasta que los sabores de los ingredientes se integren y ni las sardinas se enteren de que forman parte del elenco. Con esta pasta unte generosamente tajadas descortezadas de pan de centeno o de “pan gris” y decore cada sándwich abierto a gusto con fiambre alemán, morrones, aceitunas, huevos duros, pepinitos… ÚNICA RECOMENDACIÓN: si convida a algún polaco, prohíba las comparaciones: “Si no levantas los ojos, creerás que eres el punto más alto”. (PORCHIA). ¡Glup!