viernes, 22 de agosto de 2014

Besitos de coco


Y si papá no es fanático del fútbol, podemos llenarlo de besitos. Estos ídem de coco se pueden hacer chiquitos o moldearlos más grandes, secarlos en horno suave y guardarlos unos días en latas.

INGREDIENTES

100 gramos de coco rallado 
100 gramos de azúcar 
30 gramos de harina 
1 huevo batido
Unas gotas de esencia de vainilla 
1 taza de dulce de leche de repostería 
Cerezas glacé, nueces mariposa y/o almendras 
150 gramos de chocolate cobertura 
Placas enmantecadas y enharinadas


PREPARACION


1 Coloque en un bol el coco rallado, el azúcar y la harina. Mezcle bien. Agregue el huevo y la esencia de vainilla. Revuelva con cuchara de madera hasta unir todo en un bollo compacto y firme, pero húmedo. 

2 Tome trocitos chicos de pasta y moldéelos formando pequeñas bolitas, del tamaño de una avellana. Coloque las bolitas, un poco distanciadas entre sí, sobre placas enmantecadas y enharinadas.  

3 Enharine la base de un moldecito redondo o vaso chico y aplaste cada bolita de masa hasta darles forma circular y un espesor de 3 o 4 milímetros. Cocínelas por tandas en horno moderado, 7 minutos, hasta que estén sequitas y apenas doradas (más bien rubias). Levántelas con espátula y déjelas enfriar sobre una superficie plana.  

4 Una vez frías... enciérrelas en una lata. O decórelas así: ponga dulce de leche de repostería en una manga con boquilla de picos y trace un copito en el centro de cada galletita. Aplaste cada copito con media cereza glacé. También puede decorar el centro con nueces mariposa o almendras. O, una vez frías, bañarlas parcialmente con chocolate cobertura disuelto a bañomaría. ¡Exito asegurado!

jueves, 21 de agosto de 2014

Masa crocante “durita” para tartas de fruta


            Además de frescas son tentadoras e ideales para solucionar el problema del postre de un modo fácil y atractivo. La masa que le propongo esta vez es diferente de la masa crocante que le ofrezco en mi cuadernillo. ¿Y sabe por qué? Para que salga mas durita, así usted puede tener listas las tartas en la heladera con anticipación, sin que corran el riesgo de que la humedad del relleno las ablande demasiado y sea luego difícil manipularlas. Todas las recetas que figuran en esta nota son susceptibles de ser realizadas en forma individual, usando para tal fin moldes medianos de tarteletas.


Masa crocante “durita” para tartas de fruta

INGREDIENTES

Harina, 180 gramos
Azúcar, 80 gramos
Manteca, 90 gramos
Huevo entero (sin cáscara… ¿eh?), 1

PREPARACION

  1. Ponga la harina sobre la mesa en forma de anillo.
  2. Coloque en el centro el azúcar, la manteca y el huevo.
  3. Una primero los ingredientes del centro y luego vaya incorporándoles rápidamente la harina hasta obtener un bollo tierno. (¡Tiernísimo!)

PARA ARMAR LAS TARTAS O TARTELETAS

  1. Aplaste un poco la masa (o trozo de masa), póngalo en el centro de la tartera (o tarteletas) enmantecadas y enharinadas y, con la puntita de los dedos enharinados, vaya estirándola hasta forrar el molde en un espesor parejo y finito.

COCCION

  1. Pinche totalmente la masa con un tenedor. Si el molde es grande, aconsejo colocar sobre la masa un papel impermeable (o de aluminio) y rellenarla con porotos secos (¡después los usa para jugar al truco!) así durante la cocción hacen peso y la masa no se levanta.
  2. Cocine la tarta (o tarteletas) en horno caliente, hasta que esté doradita.
  3. Retire (acuérdese de sacarle el papel con porotos), desmolde y enfríe.
  4. Rellene a gusto con su imaginación o la mía.


miércoles, 20 de agosto de 2014

Su Majestad, La Lechuga





                Se mantiene el precio alto de la lechuga ($7.500 a $9.000 el kilo). Pero, pensándolo bien… ¿quién compra la lechuga por kilo? Las dueñas de casa por lo general pedimos una o dos plantitas y nunca sacamos cuenta de los gramos que pesan. De modo que… ¡que no “panda el cúnico”! Aprenda a darle a la lechuga el lugar que le corresponde en la cocina. ¿Nunca la utilizó como ingrediente para rellenos? Este ejemplo vale la pena:


Pastel de pollo

                Compre un pollo de buena familia – si tiene marca en el orillo, mejor – despréselo, lávelo y séquelo.
                Saltéelo en aceite caliente hasta cocinarlo y dorar muy bien.
                Escúrralo y deseche el aceite de la sartén. Pero a ésta no la lave.
                Coloque en la sartén 70 gramos de manteca y dore en ella 3 dientes de ajo, bien picaditos.
                Incorpórele 1/3 de taza de caldo y ½ de vino blanco y raspe el fondo de la cacerola para que se forme una salsita.
                Agréguele una lata de tomates picados y 3 lechugas deshojadas bien lavadas y cortadas en juliana.
                Hierva hasta que se forme una salsita espesa.
                Retire y sazone con sal, pimienta y una cucharada de perejil.
                Vierta en una fuentecita honda, cubra la superficie con rodajas de huevo duro y aceitunas descarozadas.
                Acomode sobre esto las presas de pollo, espolvoréelas con queso rallado.
                Tape con un disco de Pascualina, haga en el borde un repulgo, practíquele unos cortes en la superficie para que el vapor se escape, pinte con huevo y hornee el tiempo necesario hasta que la masa esté crujiente y dorada.


martes, 19 de agosto de 2014

Torta de miel rica


¿Que qué espero para entrar en la cocina y hacer que toda la casa huela a la torta de miel más rica de esta temporada? ¡Sígame! Ponga sobre la mesa 220 gramos de harina tamizados con un poquitito así de canela, otro poquitito de jengibre, otro de nuez moscada, otro de sal, ½ cucharadita de bicarbonato de sodio y 1 cucharadita de cremor tártaro. Agregue a esto 90 gramos de manteca fría y corte todo con dos cuchillos hasta que la manteca se convierta en granitos. Entonces ponga el granulado en un bol y agréguele 1/3 de taza de azúcar negro, 3 cucharadas de leche, 2 cáscaras de naranja abrillantadas, picaditas, y 2 huevos batidos con ½ taza de miel (yo uso tazas tamaño desayuno de la época de las vacas gordas…). Revuelva todo con un tenedor para no deshacer los granitos de manteca, vuelque en un molde para bizcochuelo (mediano) enmantecado y enharinado y cocine en horno moderado, hasta que un olorcito irresistible convoque al enjambre de golosos de todo el vecindario. ¡Sea generosa!... “Es dichoso solamente quien puede dar” (Goethe) ¡Glup!


lunes, 18 de agosto de 2014

Bizcochitos Isabel Martinez de Raris



 ¿Quiere que le cuente la receta que  nos envía Elsa y que llama “bizcochitos Isabel Martínez de Raris”? Una 6 cucharadas panzonas de harina leudante con 6 cucharadas de leche y 5 cucharadas de aceite. ¡Listo! Estire finita la masa, corte en discos, pínchelos con un tenedor y séquelos en el horno caliente hasta obtener unos deliciosos bizcochitos para el mate; o humedézcalos con leche, cubra con azúcar negro mezclado con un poco de harina e invente unas increíbles “tortitas negras”, o use la masa para hacer tarteletas, o para hacer tartas, o… ¡Ufa!


domingo, 17 de agosto de 2014

Postre de invierno







La alta cocina siempre echa mano a recursos exquisitos para deslumbrar a los comensales. Por ejemplo: prenderle fuego a un plato. Pero casi siempre esos platos están ubicados en una galaxia muy distante a la de nuestras posibilidades: cerezas flambées, faisán al coñac, crepes Suzette… ¿Y si hacemos lo mismo con un budincito de tres por cinco? “Dadme un punto de apoyo y moveré la Tierra y el Cielo” (ARQUÍMEDES). Aquí está: bata 8 yemas con 200 gramos de azúcar hasta que estén bien pero bien espumosas. Entonces agrégueles 6 cucharadas de ron (o lo que encuentre en el bar) y después mézcleles 4 claras batidas a nieve. Una todo suavemente, vuelque en budinera acaramelada y cocine a bañomaría hasta que esté firme, como un flan. Durante la cocción pueden ocurrir movimientos políticos: mientras dura el calor, una subida a primer plano. Y cuando todo está cocinado y frío, un descenso a nivel desconcertante. Pero no se aflija porque – al revés de la política – en la cocina todo fracaso aparente tiene su apoyatura eficaz. Deje enfriar el budín y recién entonces desmóldelo. ¿Vio cómo, en el fondo, se le formó una especie de tocino del cielo? Ahora espolvoréelo generosamente con azúcar, rocíelo con ron (o el licor seco elegido) y en el momento de llevarlo a la mesa, préndale fuego y salséelo. Eso sí: le paso el secreto para que el incendio no falle: un buen chorro de alcohol fino. ¡Bárbaro! ¿Que si queda rico? “A este postre o lo comemos todos o no lo salva ninguno” (?)


sábado, 16 de agosto de 2014

Cocada


¿Le cuento ahora cómo se hace la “cocada”? Compre un coco fresco, perfórelo, escúrrale el agua y colóquelo en el horno hasta que la cáscara se raje (de “rajar”, no de “huir”, me explica Susana…). Quítele entonces la corteza dura, luego  (con un pelapapas) la piel marrón y ralle la pulpa blanca. Entonces, por cada plato sopero bien lleno de coco, coloque en una cacerola igual volumen de azúcar, mas ¼ litro de agua. Haga con el azúcar y el agua un almíbar a punto de hilo, eche adentro el coco y revuelva con cuchara de madera hasta que, al hacerlo, pueda verse el fondo de la cacerola.  ¡Listo! Vierta la “cocada” sobre la mesada enmantecada, deje que solidifique y, recién entonces, corte como quiera. ¿Imagina cómo queda? ¡Glup! ¡Glup!